Los otros, las personas que nos rodean, los acompañantes en nuestro día a día. Aquellos que desvían nuestra atención, con los que nos quedamos enganchados, las vidas que vivimos por no vivir la nuestra.

Foco de nuestra atención, de nuestro juicio. En realidad los jueces y verdugos, los que me muestran cómo cámino.

Si soy ellos no soy yo. Si estoy en mi no estoy en ellos.