UN POCO DE
HISTORIA
Cuando tenía 17 años, ya empezaba a tocar por los garitos. Un poco
de jazz y bossanova, empecé con la Orquesta Girasol y su charanga
(de bombero), con quien de verdad aprendí y en definitiva, daba mis
primeros pasos como bajista.
En ese año conocí, tocando en una Iglesia, a Juan Antonio Navarro,
con quien mantendría una larga relación musical y personal a partir
de entonces. Creamos un primer grupo que llamaba "Chocolate con
churros", con Carlos "el porras", Laura y Flavia Zarzo, pero como
no pasó nada relevante, se acabó disolviendo.
Antes de eso tuve a la edad de 13 años más o menos un profesor de
guitarra durante un año. Pero fue la influencia de mi hermano Oscar
que se compró un bajo y lo estuvo tocando en una época de su vida,
lo que me animó a cambiar de instrumento.
Durante esos años, mientras acababa mis estudios, seguí tocando en
el colegio, con amigos en bares, en casa, transcribiendo de discos
y aprendiendo cada día, cada vez con mejores músicos, con los pocos
libros o enseñanzas que alguien te podía dar y con los bolos que
iba haciendo y la gente con la que iba tocando. También estudié
armonía en un sótano con el guitarrista Félix Santos, que luego
crearía una escuela de música en un espacio más apropiado, pero
entonces, cuando no había con quien estudiar, el lugar era lo de
menos.
La mili vino a buscarme con 20 años para llevarme a Córdoba primero
y a Sevilla después. Lo mejor, por no decir lo único que me aportó
ese duro tiempo de reflexión, fue darme cuenta de lo que de verdad
quería, ser músico y vivir de ello y dejar de perder el tiempo en
intentar estudiar, por instancia familiar, contabilidad o hacer la
carrera de Física, antes de eso. En este último empeño sólo pude
aguantar 4 horas. La primera y única mañana fue suficiente para que
me diera cuenta de lo que no quería hacer.
Y bueno, acabé la mili y a la vuelta, en el años 82 y con 21 años,
hice mi primer trabajo como "profesional", un mes con el grupo
"Coste Oeste" en el ex-local "Peña 3" de Madrid.
Por esa época me volví a juntar con Juan y nos pusimos a formar
otra banda. A la batería estaba Angel de los Ríos y mientras
montábamos más canciones, nos pusimos a buscar cantante.
Ensayábamos en los locales de Rogelio, en Ascao. Unos locales
construidos tipo chalet en planta baja casi por el, un
ex-legionario cojo de las dos piernas por una caída, con materiales
de la calle, objetos reciclados y claro, ladrillos y más aperos. En
definitiva, unos locales rústicos y primitivos donde los hubiera,
pero había muy buen ambiente, tenía un pequeño patio y como él
vivía allí, tenías plantas y algún objeto mono.
Debimos empezar con el grupo por el año 82. Yo tocaba ya bastante
por ahí con grupos y en mayo del 83 me casé con mi novia de toda la
vida Isabel.
Recuerdo esa primera etapa de mi matrimonio, en este aspecto, de
estudiar mi instrumento incansablemente, 10 horas al día, de
verdad, durante bastante tiempo, quizá a ese ritmo 2 años. No sabía
leer música y nadie me enseñó. Leía cuantos libros de bajo cayeran
en mis manos. A lo bestia. Algunos de mis compañeros que venían del
conservatorio como "Roper", me corregían las canciones propias o
cosas que iba escribiendo. Hasta que aprendí a leer y fui tocando
mejor.
Probamos varias chicas, pero no dábamos con la que nos gustaba.
Hasta que una, invitada en un programa de radio donde Juan
trabajaba, se puso a cantar y él la invitó a hacer una prueba con
nosotros. Cantaba bastante bien, era muy atractiva y tenía 17
años.
Por supuesto se quedó en el grupo y al cabo del tiempo de estar
ensayando nuestras canciones, que componíamos Juan y yo (el más, y
yo me encargaba un poco más de los arreglos), nos contó o nos
enteramos, que era la nieta de Concha Piquer, la hija de Curro
Romero y Concha Márquez Piquer. Aquello fue un bombazo. Al poco,
una compañía se interesó por nosotros y nos ofreció grabar tres
discos en Londres, a año por disco.
La prensa venía a ver lo que estaba haciendo la nieta de "La
Piquer" y nos hacían fotos y entrevistas en el local. Había mucha
expectación. La fama de Coral Romero hizo que los medios se
interesaran por este nuevo grupo desconocido, "Avenida
Pasión".
Por supuesto nos fuimos a Londres y grabamos nuestro disco en
1.985. Quedó bastante bien para nuestra experiencia y los medios,
que a pesar de ser Londres y que todo lo extranjero sonaba
impresionante, la verdad es que dejaba bastante que desear. Pero
los temas estaban bien, el grupo sonaba compacto después de tanto
ensayo y no había muchos grupos para lanzar, y menos con una
cantante tan mediática como la que se había incorporado.
Desde el 84, yo estaba trabajando ya bastante y había dado otro
salto al entrar en el mundo de acompañar artistas, con Mari
Trini.
El disco "Hermosas despedidas", de vinilo claro, salió en el 86 y nos pusimos
a hacer promoción. Programas de televisión como "La tarde", un
concierto en Sitges, los 40 principales, sesiones de fotos, ...Un
manager nos ofrecía de adelanto un millón de pesetas a cada uno por
firmar con el la gira para el siguiente verano, el del 87. Mejor no
podía ir, el lanzamiento iba a ser una auténtica bomba.
Pero. Siempre hay un pero, pero este es muy trágico. Ese invierno
Coral se fue de vacaciones a EE.UU. y se mató en un accidente de
coche.
Y ahí acabó todo. Primero y lo peor su vida, y después el grupo.
Sus aspiraciones y proyectos. Todo. Nunca más volví a saber nada de
la discográfica, los managers o el productor. Sólo los periodistas
querían una entrevista para dar morbo al asunto.
Fue un palo durísimo. Nuestra vida estaba a punto de dar un giro
enorme y de la noche a la mañana nos quedamos como estábamos.
Aproveché para comprar en una tienda uno de los pocos álbumes que
se habían editado y me fui a mi casa.
Anduve un poco perdido un tiempo, tocando con quien podía y una
gira de 5 meses por América con Paloma San Basilio me volvió a
poner en órbita.
Nunca más ha vuelto a montar nada serio ni con Juan ni con otros.
La experiencia a mi me dejó ko. Pero la vida sigue y ha seguido
hasta ahora.
Y seguirá... Esto sólo es parte de la historia.
He añadido en esta sección 6 de las 10 canciones que componen ese
disco. Se escuchan los arañazos del vinilo y hasta hay algún salto
de aguja en las canciones, pero queda hasta romántico. De cualquier
manera es lo que tengo. Si queréis haceros una idea de como
sonábamos en el año 1.986, aquí lo podéis hacer.